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Culos Peludos

6 de octubre de 2008

Dicen, las malas lenguas, que tengo un culo peludo, horrendo según otros. Pues el otro día, estaba en clase vagando en mis pensamientos, intentando prestar atención; cuando al bajar la mirada hallé el comienzo de unas nalgas en donde unos gruesos filamentos negros penetraban en el pantalón.

La clase continuaba, derivada parcial por aquí, derivada parcial por allá. Volví a hundir la vista; ahora, además, también se observaba un fino hilo negro, ¡un tanga! El morbo aumentaba, ¿cómo sería comerse un tanga tan negro como los pelos que no consigue ocultar?

La clase llegó a su fin, y la bella chica, ocultando sus encantos, se levantó de la silla. Al girarse pude observar su fino rostro, portador de unos diminutos ojos negros; miraban al frente, perdidos. Yo quería que me hallaran, me hablaran... pero se fue.

Desde ese mismo día, sueño en palparla, atravesarla, desgarrarla... hasta fabricar un pequeño Chewbacca entre los dos...

Entrevista a una adicta al sexo

4 de agosto de 2008

Dejando a un lado las aventuras inglesas (tal vez retornen en un futuro), os traigo mi traducción de la entrevista Michelle: The pass around a girl. La página me la pasó Owen, y la traduje como buenamente pude, pensaba contar con un amigo para la traducción, pero al final se fue a follar y aún no ha vuelto, tampoco es plan de esperar. Os aconsejo que antes de leer el texto visitéis la página original, ya que sin ver las fotos es difícil hacerse una idea de la entrevista.

- Entrevistador: Cuéntame algo sobre ti.

- Michelle: Tengo 27 años, mido 1.71 metros y peso 61,23 kilogramos

- E: Cuéntame algo sobre tus dificultades con la adicción al sexo.

- M: Tengo un enorme problema con la adicción al sexo, y he estado intentado sacar a la luz el hecho de que las mujeres sufren de la adicción al sexo como los hombres. Me han despedido de todo trabajo. Le puse los cuernos a mi primer marido hasta el punto en que se suicidó. Le he puesto casi 30 veces los cuernos a Britni, y mi matrimonio con ella está en ruinas.

Seré infiel a todo el mundo, en cualquier momento, para follar con hombres o mujeres. Cuando intenté luchar contra mi adicción y no follar con gente (n. t.: supongo que los animales no los incluía dentro de su intento), acabé en la cárcel durante 3 meses por agresiones domésticas en Britni. He sido recluido en instituciones mentales dos veces por mis arrebatos consecuencia de contenerme a mi adicción. He intentado desesperadamente conseguir ayuda para mi adicción, pero todos los hospitales que tratan la adicción solo atienden a hombres, dificultando a las mujeres. Actualmente atiendo a las reuniones de Sex Addicts Anonymous y estoy haciendo lo máximo que puedo con mi adicción.

- E: ¿Cuándo comenzó el proceso de tatuaje?

- M: Empecé con dicho proceso durante el tiempo en que estaba, inicialmente, intentando reprimirme. Desde que lo estuve intentando, no lo hacía con todo el mundo con el que hablaba durante, pero mi adicción sexual se reveló de otras formas. Mi mente no podía parar de centrarse en el sexo 24 horas al día los 7 días de la semana. Estaba húmeda y cachonda todo el día, todos los días. Mi coño me dolía reclamando atención y apenas podía funcionar.

Lo combatí, y en un intento de no hacer trampas a Britni de nuevo, empecé a tatuarme qué pensaba en mi cuerpo. El proceso de tatuaje ayudó a poner en libertad las endorfinas por las que vivía, y cuando me miraba al espejo podía ver en qué era adicta. Por supuesto, siendo una adicta al sexo, una vez me di cuenta que los tatuajes sexuales me hacían sentir mejor, empecé a hacerme muchos de ellos y me pondré muchos más.

- E: ¿Cómo fue el progreso de los tatuajes?

- M: Empecé con el tatuaje “Cum Slut” y no tenía intención de ir más allá. Entonces, mientras estuviera obsesionada con el sexo, pensaría en otro tatuaje e ir a hacerlo. Entonces, otro y otro. Las palabras fueron mas directas como los tatuajes vinieron. Por el tiempo en que estaba con “cum in me” and “fuck my whore ass”, empecé a darme cuenta que estaba actuando en pos de mi adicción sexual pero de otro forma. Yo puedo apenas pasar un día sin tener sexo, y todo lo que hago en mi vida se adapta hacia follar. Puedo tener cuatro líos extramatrimoniales por semana y no sentir culpa alguna, mi cuerpo me conduce hacia el sexo en un grado en que la mayoría de los doctores nunca han oído.

- E: ¿Se muestra algún tatuaje mientras que estás en público?

- M: Las dos chicas besándose en mi pecho se muestran a diario con la mayoría de lo que visto, y desde que a menudo visto tops, se muestran “cum slut” y “cum in me” bastante a menudo. Además, tengo el tatuaje lésbico de mi tobillo izquierdo que dice “girls will do girls” – gran cantidad de gente los ven y muchos se ofenden, estoy segura. Aunque mi mujer es una actriz porno, y he posado para algunas típicas fotos para adultos, la reacción de Internet a los tatuajes ha sido aplastante – estaba algo sorprendida realmente.

- E: ¿Qué le dirías a las feministas que los tatuajes son negativos para las mujeres?

- M: Las feministas me molestan. Deciden qué es bueno y malo para las mujeres en la misma manera que lo hacen los hombres. Haré lo que quiera cuando quiera, y eso es feminismo. Me pondré o no todo tatuaje que quiera.

- E: ¿Quién hizo los tatuajes? ¿Fue difícil convencerlos?

- M: En Los Ángeles, la tinta la hizo Nathan’s Tattoo en Topanga Canyon Blvd, y en Denver, el trabajo lo hizo “Low Life Tattoo” en Broadway. Tengo que permanecer con estas tiendas en la manera que pocas harán este tipo de trabajo. Me han dicho “no gracias” bastantes veces antes de encontrar artistas con la mente suficientemente abierta como para hacer el trabajo que les pedía. Nathan’s Tattoo en LA se divirtieron realmente haciendo este tipo de trabajo. Pienso que fue algo diferente y nuevo para ellos, y una ruptura con su trabajo típico.

- E: ¿Qué piensan tus compañeros de la tinta?

- M: Los hombres la adoran. Les gusta actuar como mis tatuajes dice - "fuck my whore pussy" y lo hacen. Britni piensa que son excitantes, como muchas otras chicas que me he follado. La gente básicamente le encanta la tinta hasta que les disgusto o digo que no quiero follar con ellos – entonces ellos son fácilmente dados a los insultos: “¿Qué perdedor se tatúa a sí mismo con mierda como esta?” o “Apuesto a que tus padres se sienten orgullosos de ti”.

- E: ¿Han dicho algo los médicos sobre ellos?

- M: Un puñado de médicos los han visto y no dicen nada. Yo puedo verlo en sus ojos cuando ellos los leen, pero para su crédito no dicen nada. Tuve una enfermera en un hospital mental viniendo abajo sobre mí después de preguntarme unas pocas cosas sobre mis tatuajes. Así que la tinta parece haber llevado, al menos, a un profesional de la salud a actuar incorrectamente. Me sorprendió que lo hiciera una mujer, y no un hombre.

- E: ¿Supongo que tu ‘A’ es una referencia a Scarlet Letter?

- M: Sí, es correcto. Es una Scarlet Letter y muestra la adúltera que soy. No significa tener los affairs que tengo, pero me hace parecer impotente para pararlos. Si alguien pone atención en mí, lo único en que puedo pensar, hasta que me los folle, es en follármelos.

- E: ¿Cuándo te llamas a ti misma como “The Pass Around Girl”, es eso literal, o se trata de una persona?

- M: Mi último trabajo fue de 80,000$ anuales como supervisor para RTD en Denver – me despidieron por follarme a quien supervisaba. Descubrí que los conductores de autobús me conocían como “pass around girl”. No es un término cariñoso, te lo aseguro. Solo es un tipo de dificultad que a menudo es como soy referida, y a menudo me refiero a mí misma así.

- E: ¡Gracias! Finalmente, ¿cómo puede la gente ponerse en contacto contigo?

- M: Espero que mi historia puedo ayudar a la gente - HawtBiGirl@aol.com.

¡Hay que follarse a las mentes!

8 de junio de 2008

De qué sexo sean, en realidad me da igual, es lo que menos me importa. Me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar, es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda. Bueno, no es que no me atraigan... ¡Claro que me atraen! ¡Me encantan! Pero no me seducen... Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve y que vale la pena conocer...

Conocer, poseer, dominar, ¡admirar! La mente Hache, yo hago el amor con las mentes, ¡hay que follarse a las mentes!


Dante, en Martín (Hache)

Food for Thought: The Secret Ingredient

14 de mayo de 2008



Maria Petrinelli was an amazing chef and a rare beauty. Standing over the stove, preparing a hearty pesto sauce, she resembled a goddess more than the owner of a meagre, but highly acclaimed diner.

"What am I forgetting?" She wondered, aloud. "Ahh, I know!" She slid her arm under her dress, pushed her panties aside, and retrieved three cloves of garlic from deep inside her period-ridden vaginal cavity. "Now where is that garlic crusher?"

As she started to reach for the drawer, she noticed a strange shadow on the wall directly in front of her. Though it was hard to see at this angle, she could just barely make out the faint silhouette of a man -- someone was behind her. Standing as still as a ancient petrified tree in some long dead forest, she contemplated running.

"Turn around, my dear." An extremely deep voice whispered.

"You know, I'd rather not."

"I don't like to hurt women. You, however, are leaving me little choice."

Slowly she turned around, clutching the large wooden spoon with both hands. Staring intently, she didn't know quite what to make of the man in her kitchen when her eyes first found his. Whoever he was, and however he'd got here, he cut a fine figure for a man. Tall with a well defined face and ruddy complexion, he possessed dark searching eyes. He was the definition of imposing.

"Reinhardt ... oh my god ... why'd they send you here?" She put her hand to her heart. "They sent such a big bad man for little old me?" She dropped her hand and smirked. "Honestly, I feel a little flattered."


"You know my name?" He looked troubled. "How do you know this?"

"Word gets around. You're quite the character."

"You hear much, woman?"

"Yes. I've heard quite a bit. If you're here, I'm probably about to die," She said rather nonchalantly.

Reinhardt slowly lowered the gun. "I'm not here to kill you, Maria. I'm no hit-man. Hell, you might even say I'm a ... how you say? Um. Oh yeah. A diplomat," He smiled coolly.


"And I'm the pope," she burst out thunderously in a loud fit of laughter, far too loud for such a petite woman.

"What does his mean?" His face was red.

"Oh nothing. Look Reamhair --"

"Reinhardt."


"Yeah, whatever. Look, I'm not giving my recipe to you or anyone. You got that? It's been in my family for hundreds of years. It was my birth right. I'm sorry, but I can't."

As he walked towards the stove, Reinhardt looked more like he were strolling on a golf course than being in the process of committing multiple felonies. He was totally at ease.

"You know, it fascinates me." He said, now standing inches from her, leaning down to smell her hair.

"What?" She cringed and pulled away.

"I've eaten your food before. I've also eaten at some of the finest restaurants in both Europe and America. Your sauces, in particular, are exquisite. I really mean that. Honestly, I would have taken this assignment for free." He blushed. "I really must know what's in the sauce.

"I'm sorry but the answer is still no. I just can't do --"

"Oak?"

"What?"

He was staring at one of the cabinets, a dazed expression on his face.

"The cabinet."

"Ahh, yes."

"Very nice. You have a lovely home."

"Thank you." It was all she could manage. That and a forced a grin.

"What is the secret ingredient, whore?" He asked, seemingly unfazed by her flattery.

Her body repelled, as if for one brief second words were bullets, and whore was a 50 calibre. If it weren't for the washing machine directly behind her, Maria Petrinelli would have likely cracked her head open on the linoleum.

Reinhardt stood above her. He held the same cold visage as earlier.

"The ingredient?" He said, extending his hand.

After several seconds of silence, she took his hand and lifted herself up off the floor.

"I'll never tell," She sung.

"Fine. I give up." He sighed, held his head down and headed for the door.

Her eyebrow raised and she started to move, but seemed frozen in her tracks. She couldn't figure out if she should run out the side door, and leave through the alley, or just stay there and wait for Reinhardt to leave.

About halfway to the door, he spun around. Within a blink of an eye, Reinhardt dashed across the room, closing the 10 feet distance between the two of them. He slammed the gun butt into her temple and she fell to the floor. Rubbing her temple, and experiencing an awful mix of shock and confusion, she stared up at him.


"You bastard," She said, gasping and holding her chest. He slammed the butt down again, this time causing a stream of blood to come gushing from the chasm he'd created on the top of her head. She looked up at her assailant through a stream of blood and tears that now covered her face.

"I really had you going, didn't I?"

She stared up at him angrily.

"Talk bitch! Where is it?!"

"Please st--"

He slammed his foot into her abdomen. Her body jarred and she held back the desire to vomit, fighting not to reveal any signs of weakness.

"Okay, okay, it's down the hall in the red room." She whimpered.

"Red room?" Reinhardt said, leaning down and eyeing her suspiciously.

"The red door," She pointed down the hall. "The only red door in the hallway. It's the last door on the right."

Reinhardt leaned down even lower, pushed the gun against her temple, and met her eye-to-eye. "If this is a lie," he pulled back the hammer, as if to emphasize what he might say next. "This will have seemed like a day in the park, whore." He winked. "Be right back."


Reinhardt inched his way towards the red door, moving slowly with heavy feet. He looked remarkably at ease, his face and hollow eyes showed no signs of anxiety or fear about what he was about to do. Without hesitating, he pushed the door smoothly open, revealing a darkened room, empty save for a cat perched on an arm chair. The cat licked its lips, eyeing inquisitively the stranger that had stepped into his world.




"What the fuck is going on woman?" He shouted towards the kitchen. "Nothing in here but a pussy cat."

There was no response. Reinhardt turned his attention back to the room and the cat.

"Is that your secret ingredient, whore?" He said, staring directly at the cat. "I thought felines were reserved for oriental dishes." He said, still watching the cat with a childlike wonder.

The cat held its gaze, staring him directly in the eyes. Most animals aren't fond of direct eye contact with humans; they'll usually back down. Reinhardt knew this. Majoring in animal husbandry in college, he was all too familiar with the psychology of beasts, and had even taught an evening class on methods for seducing gorillas.

He finally turned his head, forfeiting the staring contest with the house-cat. He began to search the room with his eyes. Decorated in a post-modern style, complete with pink lace curtains and a Mcfly bread-spread, it looked like any other bedroom in your ordinary American household.

He wasn't worried a bit. After all, he was an expert in finding things that were meant to be lost -- that was his job. He pulled all the drawers out of the dresser, all of the cheap, Van Gough copies off the wall, and even pulled up part of the rug. It had been nearly a half an hour, and he was frustrated, tired, and looked like an absolute mess. His slick, gelled-back hair was completely out of sorts, and his calm exterior had been replaced by a look of frenzy and agitation.

"I'll find it woman!" He cocked his head to the side, as if trying to hear if she were speaking back. He heard a strange giggling sound, and turned his head, instinctively, to the right. It was the cat. Somehow, it managed to laugh.

That's crazy, he thought, cat's can't laugh, you fool.

He stared at the cat, who was still in the exact same spot as when he entered the room, squinting his eyes.

"You think that's funny, pussy?" He said, staring directly at the cat.


"Whry, yres, rye dro! Ree-hee-hee!" The cat seemed to respond. Still not quite sure of what he was hearing, Reinhardt scanned the room for some alternative explanation. A microphone? A hidden person? He had, after all, been tricked before. In his business, all manner of psychological warfare was used. He wouldn't past, even a innocent looking house-wife, to employ such methods.

"Herro broyy, rim trakrin tro yrou!" The voice seemed to say again. His head darted all around the room, a desperate attempt to find the source of this peculiar voice.

"Yrou ristening, ridiot?" This time he was staring directly at the cat. He saw its lips move in unison with the impaired speech.

"Oh my god!" He said, barely audible in a horse, faint whisper.

"Grod?" The cat said, and stood on its hind legs. "Hrardlry!"

The cat leaped directly at him, and with a mix of top-notch reflexes and the experiences of over thirty years as a hardened killer, Reinhardt raised his gun and fired three shots. The cat flew back against the wall, slowly sliding down, stuck to the wall with a mess of blood and gore.

Reinhardt stood there, for several minutes, seemingly awe-struck and perplexed with what just happened. In his years as a professional hit-man, Reinhardt had experienced a lot. He'd shot old ladies out of a cannon, coldly slit the throat of a toddler whilst the mother looked on, and even one time, fucked a gorilla. But nothing he had experienced in the past could have prepare him for this. A talking cat. Was it really possible?

After several minutes of staring at the talking cat's carcass, he turned around and walked back to the kitchen.

"What kind of witchcraft are you pulling, whore?" He said, staring at Maria, who was still tied up and lying on the floor.

She stared back, directly in his eyes and began to laugh hysterically.

"You fool," She winked "My ancestors created that cat, from ancient spells and the blood of toddlers."

"Speak sense, whore," He slammed the butt of the gun into her head.

"You're going to die."

"From what?" His head flew back, and he burst into a laugh so loud it'd crack a dick. "I killed your fucking cat. And next I'm gonna fucking kill you. Unless you have any other tricks up your sleeve? A dog that throws its voice maybe?"

"What?" He screamed, his, normally, cool façade, obviously broken down. "What?!?!?"

Reinhardt turned slowly, weary that the woman may be pulling some kind of trick on him. She was bound tightly by the wrists and legs, but the way things were going tonight Reinhardt wasn't even sure that would guarantee she couldn't escape.

Suddenly he jolted. Taking a step backwards, he couldn't quite believe what his eyes were seeing. The cat was not only alive. But it sat, directly behind him, on the chequered linoleum, ears back, fur standing straight on end, ready to attack. And, if that wasn't strange enough, it showed no signs of the bullet wounds from earlier.

"How many cats do you have, woman?" He pleaded, not risking turning his back on hellish carnation, masquerading as a kitty-cat.

The woman merely cackled evilly from behind him. His mind was overcome with a diabolical image – the beautiful woman he had been looking at before replaced with the wretched figure of a witch; foul, ugly and wart-ridden. Suddenly, he was forced to snap out of his reverie.


“Whry dridnt yrou knrow??” The cat began with satanic glee. “Rall crats hrave nrine rives! Reeheeeheeee!”


“This is a trick! An illusion!” He bellowed back, not sure if he was answering the cat or merely trying to reassure himself; to regain control of a situation that was rapidly

Ron thre contrary mry friend...thris is realitry” Before he had time to interpret this cryptic comment the cat launched itself off its hind legs and flew through the air towards him, with enough force to land claws-first on Reinhardt's face. It sank its rotten teeth directly into Reinhardt's eyes with deadly accuracy. The intense pain made Reinhardt flail his arms with rage; trying in vain to make contact and detatch this foul beast from him. But the cat's claws and teeth merely sunk deeper, sending jolts of pain through Reinhardt's face and neck. He stumbled back and fell awkwardly to the floor. Now he lay on his back, sprawled uncomfortably on the blood-soaked linoleum. He tried once more to force the cat's body off of him, but the more he pulled on its tail or hind legs the more it resisted and the more his flesh was ripped to shreds. Slowly, the pain became too much, and everything went black.

Reinhardt slowly began to regain consciousness. His eyes opened and fluttered, trying to adjust to the light. The cat was directly on top of him now, and it was tearing open his pants.

"What the hell is going on?!?" He tried to scream, but all that came out was a hoarse whistling sound.

He started to get up, but the cat forced him back down to the floor with one paw. It felt like a thousand pounds of pressure pushing down on his shoulder. The cat seemed to be eyeing him suspiciously, checking that the desired effect was taking place. Reinhardt knew he was losing his strength, but exactly why, he couldn't say.


The cat, still staring down at Reinhardt, lifted his right paw and extended a single, long and sharp claw. Pointing it up in the air, it smiled at him.


"You are so beautiful," Reinhardt smiled.

The cat moved his claw at warp-speed, in a circular motion, across the crotch of his pants, and then lifted up the round patch of fabric, tossing it aside to the floor, and exposing Reinhardt's massive, uncut penis. "Cramrandro hruh?" The cat laughed hysterically. "Prrerfrect!"

"Oh fuck yes!" Reinhardt screamed.




"Arirse," The cat said, and seemed to will Reinhardt's penis to a state of full erection without laying a paw on it. It lowered its head to his crotch and ran Its sand-papery tongue against Reinhardt's shaft. Each lick rewarded with sighs of ecstasy from Reinhardt, who was now looking very odd: His skin had taken on a sickly, gray color, and his hair seemed to be getting thinner by the second. The cat raised its head above Reinhardt's bulging erection, and opened his mouth revealing dozens of decayed and slimy fangs. With one smooth motion, it lowered its head and engulfed the whole of Reinhardt's manhood.

The look of joy on Reinhardt's face was replaced with a nightmarish mixture: confusion, panic, grief. "What's happening to me?!?"

He held a hand up and stared at it. His skin wasn't skin any more. Instead, it was a gray slime oozing off his bones. He reached for the cat, and Maria--now standing directly above him, watching this all with a shit-eating grin on her face-slapped his hand away with her wooden spoon. The flesh from his hand flew off and onto the wall. He screamed. He screamed so loud that it was heard for blocks, and in doing all the skin fell off his face. Worse yet, he was still alive. His eyes were darting back and forth, inside his naked skull, from Maria to the Cat. Maria knelt down next to him, and scooped up some of the small remainder of melted flesh on his left cheek-bone. "Mmmmmmmmmmm! Delicious!" She said, licking it off her finger.

With his last fading breath, it dawned on him. The secret ingredient.





Coños

11 de mayo de 2008

Hablemos hoy de esos triangulitos mágicos que nos vuelven locos, tornando nuestras necedades y miserias en fantasía.

Hay coños que ríen y coños que hablan; hay coños locos, histéricos, en forma de ocarinas y coños lujuriantes, sismográficos, que registran la subida y la bajada de la savia; hay coños caníbales que se abren de par en par como las mandíbulas de una ballena y te tragan vivo; hay también coños masoquistas que se cierran como las ostras y tienen conchas duras y quizás una perla o dos dentro; hay coños ditirámbicos que se ponen a bailar en cuanto se acerca el pene y se empapan de éxtasis; hay coños puercoespines que sueltan sus púas y agitan banderitas en Navidad; hay coños telegráficos que practican el código Morse y dejan la mente llena de puntos y rayas; hay coños políticos que están saturados de ideología y que niegan hasta la menopausia; hay coños vegetativos que no dan respuesta, a no ser que los extirpes de raíz; hay coños religiosos que huelen como los adventistas del Séptimo Día y están llenos de abalorios, gusanos, conchas de almejas, excrementos de oveja y de vez en cuando migas de pan; hay coños mamíferos que están forrados con piel de nutria e hibernan, durante el largo invierno; hay coños navegantes equipados como yates, buenos para solitarios y epilépticos; hay coños glaciales en los que puedes dejar caer estrellas fugaces sin causar el menor temblor; hay coños diversos que se resisten a cualquier clasificación o descripción, con los que te tropiezas una vez en la vida y que te dejan mustio y marcado; hay coños hechos de pura alegría que no tienen nombre ni antecedente y éstos son los mejores de todos, pero, ¿adonde han ido a parar?

Y, por último, existe el coño que lo es todo y a éste vamos a llamarlo supercoño, pues no es de esta tierra, sino de ese país radiante adonde hace mucho tiempo nos invitaron a huir. En él el rocío siempre centellea y las altas cañas se inclinan con el viento. En él vive el gran padre de la fornicación, el Padre Apis, el toro profético que se abrió paso a cornadas hasta el cielo y destruyó a las deidades castradas del bien y del mal.

Trópico de Capricornio, Henry Miller

Supongo que el título también os recuerda un clásico de la música española, por supuesto no me olvidaré de él.

La "people"

3 de noviembre de 2007

Hace unos años, entre una amiga de clase y el conductor de la línea 39 me pusieron sobre la pista de un programa de radio. Lo escuchaba a trozos y parecía la típica radio formula: voces engoladas y atractivas, música de moda, y noticias del fenómeno fan; pero buscando en el You Tube- no confundir con el irremplazable You Porn- descubrí que una tal Sandra Corcuera no solo tenia una voz pajeable cien por mil sino además era una hija de puta en potencia.

Una parte de ese programa de radio, se dedicaba a pruebas de novios. La cosa consistía en que un miembro de la pareja contactaba con el programa, y les daba datos para que llamaran a su par y le dijeran cuantas guarradas pudieran. La ínclita Sandra se encargaba de contactar con el par que iba a ser homenajeado y ponerle caliente. Hasta el punto de concertar citas para el folleteo ultrarrápido. Por supuesto todo en antena

Lo que sorprende del invento es que caen muchísimos, aunque las excusas de la locutora- Sandra Corcuera- son de lo mas peregrino. Se ha llegado hasta a anular una boda por la bromita de los cullons. Lo podéis escuchar aquí

Los owneds son brutales. Nada comparado con el que le hicimos hace unos días al administrador de Se Friki- el que por lo que se ve se ha trasladado de la religión del hijoputismo a la religión de la paz y el amor-. La peña cae como moscas, demostrando una vez más que no solo somos un pais de racistas, gafipastis y encocados pluma-gay sino además unos cornudos de cojones.

En especial, me causa una rision extrema uno de ellos. En el, un pobre mozalbete tímido y retraído quiere demostrar a su novia que el tambien es atrevido. Los del programa la llaman, y coge el teléfono un tío. Lo demás, mejor que lo escuchéis.

La redacción de este blog anda buscando a la hija de lumia de la novia de este pobre hombre. Le vamos a hacer la ablación y nos vamos a llevar su clítoris de sombrero primavera-verano.

No obstante, el mejor de los que escuche hasta el momento, es el protagonizado por una lesbiana infraser. Una de esas putas siliconadas que se dedican al noble arte de calentar la polla a los muchachos y las muchachas en las discotecas de moda. Los posmodernistas de mierda, las llaman “gogos”.

La broma partía de su novia, que daba la impresión de mujer trabajadora que le gustaba el mambo nocturno cual caballo loco. Quería probarla pues parece que tenía fundadas sospechas en que le era infiel, o le podía ser.

La locutora la llama, y con una excusa de lo más variopinta:

Te he visto en la discoteca. Y me has gustado. Quiero quedar contigo.

La va calentando sin jugársela mucho. La verdad es que lo hace más o menos creíble

Lo mas chanante del caso, es que la susodicha- que responde al progre-nombre de Tais- le calienta a la locutora:

Nos podemos tomar una copa


Al final se dedican a calentarse la una a la otra. La Tais haciéndose dedos de cojones con la conversación y lo que antes era un:


Solo puedo quedar el fin de semana en la discoteca


Se transforma como arte de birlibirloque:

Después de comer estoy en tu casa

Bueno, este os lo dejo aquí colgado, porque da para unas pajillas. No, en serio, muy chanante la conversacion entre las lesbianas



PD- Se me habia olvidado el mejor. No os lo perdais, por Dios

A la buena paja

24 de octubre de 2007

Humanos y animales suspiran por ella. Que el onanismo vaya con vosotros, y vuestro espíritu.


Lust, ya que no escribes, por lo menos mírate el vídeo y aprende.

Messenger (I)

13 de octubre de 2007

Esta es una conversación que tuve hace unos días con una chica, vosotros pensaréis que la conversación es ficción, yo ni negaré ni asentiré. Solo espero que os guste.

MCN dice (20:57):

wey

Lady dice (20:58):

estoy borracha

y es cierto

MCN dice (20:58):

guay

follaste ayer al final?¿

Lady dice (20:58):

claro hombre

que esperabas

Lady dice (20:59):

X'DDD

MCN dice (20:59):

a lo mejor estabas perdiendo facultades

MCN dice (21:02):

con cuanta gente lo hiciste?

Lady dice (21:02):

con mucha

me desperte demasiadas veces y comence a soñlar kas mismas

MCN dice (21:10):

entonces ayer te lo pasaste bien

MCN dice (21:11):

que bien te han recibido en Madrid!

Lady dice (21:13):

sip

MCN dice (21:14):

cuentame algo de anoche

A ver si se me pone dura

Lady dice (21:14):

pues mira

vimos una peli

Lady dice (21:15):

y follamos mientras yo la veia del reves

MCN dice (21:15):

de cuanta peña fue la orgia?¿

Lady dice (21:17):

de uno y medio

na

estoy harta de los micropenes

MCN dice (21:17):

como?¿

no se me esta poniendo dura

para ti que es micropene?¿

Lady dice (21:18):

no se, uno que no me llene del todo

pero en serio

q mala suerte tengooo

MCN dice (21:18):

por que?¿

MCN dice (21:22):

por que tienes tan mala suerte desdichada mujer?

Lady dice (21:22):

no se

MCN dice (21:22):

confiesamelo!

Lady dice (21:22):

yo q se

MCN dice (21:23):

yo creo que te gustan las pollas largas y no las encuentras

esas que te llenan hasta el esofago

MCN dice (21:25):

con cuantos centimetros te quedarias satisfecha?¿

es para ver si te puede ser de ayuda

Lady dice (21:27):

no mierda jooo me servi el cuarto copa de vno y njo queda mas q el burdeos de caaca

puees no se

MCN dice (21:27):

prueba a meterte la botella

Tal vez te llene

Lady dice (21:27):

suma tus 5 dedos y alargalos un poco

MCN dice (21:27):

que exigente mujer

Lady dice (21:27):

q cerdo eres

Lady dice (21:28):

calidad exige calidad

MCN dice (21:28):

eso no es calidad, eso es fantasi

Lady dice (21:29):

no

he probado asi como 40 penes

y lo mejor al principio

MCN dice (21:29):

solo 40, me esperaba mas de ti

Lady dice (21:29):

despues decepciones

Lady dice (21:30):

quien sabe

ahh

MCN dice (21:30):

seguro que eres tan fetichista que tienes apuntados todos los nombres en un bloc de notas y cada dia te masturbas ocn uno

Lady dice (21:31):

no

pero apuesto a q no me acordaria de todos los tios

MCN dice (21:31):

si es que tanto vagabundear en el sexo tiene sus consecuencias

MCN dice (21:34):

mira por el lado positivo, no tienes ninguna enfermedad venerea!

Lady dice (21:34):

ya ves

puedo sentirme satisfecha

y eso qe he variado de nacionalidades

Lady dice (21:35):

pero los mejores son los murcianos

MCN dice (21:35):

la tienen mas gorda o que?

Lady dice (21:38):

te quiero

MCN dice (21:38):

eso es bonito

te parece bien que usemos la conversacion para hacer un post para el blog?¿

no se sabra tu identidad ni nada, eh!

Lady dice (21:39):

No

Lady dice (22:11):

mira

t lo cambio x un polvo

no lo publiques

MCN dice (22:11):

que va

prefiero publicarlo


Hasta ahí llegó la conversación, ahora la chica (la cual amaba en secreto desde hacía años) me odia por haberlo publicado. Pero yo lo necesitaba, era un deber para mis lectores.
Espero que os haya gustado, yo no sé si podré dormir esta noche, mi corazón tiembla y mis ojos se encharcan.

Abstinencia

3 de octubre de 2007


La abstinencia es una mierda. Además de imposible. Follar es como comer o beber, algo que no se puede evitar. Así los curas-los del celibato radical- se restriegan con tiernos efebos a la menor oportunidad.

Y eso es lo que conocemos ahora. Hace nada MCN me contaba que habían descubierto un pasadizo secreto entre la catedral y una iglesia de la capital. Y evidentemente no era para que hicieran deporte los frailes. Sino para las correrías nocturnas con las piadosas monjitas

También me comentaban hace nada que en un antiguo monasterio-creo que el que estaba en el Cuartel de Artillería- se habían descubierto una cantidad ingente de fetos de bebe adosados a las paredes. Las monjitas se ve que no necesitaban clases de medicina-ni de teología- para abortar.

En general, la abstinencia es imposible. Claro esta.

Hace unos años, Julia venia a menudo a casa. Se puede decir que éramos amigos- más de compromiso que de otra cosa-. Ella fue quien propuso que libres los dos, nos lanzáramos al polvo mañanero antes de ir a clase. Era como llamar a una puta pero gratis. Me despertaba, desayunaba y al rato llamaban al timbre. La verdad es que se me empalmaba solo con la llamada. Era como ese condicionamiento pavliano- el sonido del timbre inmediatamente me recordaba el orgasmo y claro- que algunos hemos estudiado y la verdad es que me ponía cachondo mil.

Eran grandes polvos, me enseñaba sus apuntes o nos contábamos alguna historia insustancial mientras mojábamos nuestros labios. Luego yo me levantaba, me acercaba a ella que estaba recostada en el sillón, y merodeábamos nuestras caras. En nada ya estábamos semi-desnudos, yo encima, rozando mi polla contra su clítoris. Amenazando con la penetración, mientras ella suspiraba de placer. Las pocas veces que se la metía me corría rapidísimo. El miedo a ser descubiertos, unido a lo cachondo que me ponía la situación activaba todos mis resortes vitales

Desgraciadamente-creo que para los dos- pronto renunciamos a esos polvos por actividades quizás más sociales.

Hace unos días, recibí una llamada. Era ella. La conversación fue corta, de nuevo apareció, de nuevo esa sensación extraña de forzar una conversación hasta que uno de los dos se decidiera. Fui yo.

- Oye, que me he quedado solo en casa. Pásate y lo hablamos más tranquilamente. Tengo media botella de Jack Daniels

Ella accedió. A regañadientes para no mostrar que tenia tantas o mas ganas que yo. Creo que ella también se corría fácil aquellas mañanas.

El sonido del timbre recupero la erección que hacia tiempo que no tenía. Mis recurrentes problemas sexuales me habían hecho ajeno al sexo. No disfrutaba con el, por cuanto sufría mas de lo que disfrutaba. El urólogo llamaba a mi puerta

Entro mas esplendida que nunca. No fue guapa en su vida. Tenía la nariz grande, los pechos pequeños y mal marcados, un culo normalito y una cara de pena. Además su pelo era estropajo. Pero esos aires de diva me cautivaban por unos segundos. La acompañe hasta mi habitación aguantando las ganas de cogerla por la espalda y rozarme con ella.

Pronto la cosa se enfrió. Recibió una llamada y mientras me entretuve jugueteando con una pelota de tenis. Al colgar, me acerque a ella, puse mi polla a la altura de sus ojos. Ella me miraba con los ojos muy abiertos, como avisando que no desviaría la vista ni un segundo. Abrazo fuerte mi paquete y empezó a rodearlo con sus manos. Masajeaba la zona mientras yo soñaba con que mi pantalón venciera las resistencias y dejara libre mi miembro. Este luchaba por acercarse más y más a su boca, aun cuando la tela del pantalón nos separaba del placer mas profundo. La agarre de las axilas y la subí hasta mi. Nos besamos al tiempo que introducíamos nuestras manos y nos acercabamos a nuestros respectivos sexos.

Enseguida aparecimos en la cama. Semidesnudos y rozándonos compulsivamente como dos perros. La situación era escabrosa. Mientras me rozaba y movía mi polla en círculos concéntricos alrededor de su pubis, ella intentaba cogerme el pene, lo que convertía en violenta la escena.

- Hagámoslo

Me puse el condón. Julia lo estiro hacia la base mientras volvía a la punta y me miraba con esos ojos. Yo repetía machaconamente

- Hagámoslo, hagámoslo

La penetre. Fue seco y directo. Ella gimió- no se si de placer o de dolor, por la profundidad de la penetración- . Me beso y me agarro del pelo, mientras yo mantenía la constancia en las sacudidas. De repente se quedo muy quieta, muda. Mientras me lanzaba al desenfreno de aumentar la frecuencia y mis gritos. Me fui

Me levante y le puse mala cara. Quería que se fuera rápido. Una cosa era follármela y otra muy distinta es que encima me hablara

Fontana di trevi

1 de octubre de 2007


Estaba yo, tranquilamente paseando, solo, meditabundo, quizás algo despistado, cuando de repente una mujer me cogió del cuello con una mano y de la polla con la otra. Al principio sientes miedo, pero luego te das cuenta que mientras te están haciendo una paja junto con la sensación de ahogo e impotencia te excitas y no puedes evitarlo.

La zagala en cuestión parecía guiri, pero no le di mas importancia, estaba buena que es lo importante y me deje llevar a su portal. Allí tras un intento estúpido e innecesario de intercambiar algunas palabras, se desnudo de cintura para abajo y me violo. Me deje violar.

Ya era demasiado tarde, y decidi aprovecharme de la situacion y disfrutar, pero no conseguía correrme porque sentía una sensación curiosa de dolor-placer en mi nabo. Estaba ensangrentado porque mientras follaba con la guiri me estaba arañando la polla con la hebilla de mi propio pantalón, así que decidí que lo mas sano era huir de aquel portal.

Cuando llegue a casa, con dolor de cojones por no haber terminado los deberes, no me quedo mas opción que cascarmela hasta que me termino de reventar una vena, y que al estar empalmado, os podéis imaginar por que le puse el titulo a la entrada.

Fue mi mejor eyaculación.

Sangría y escotes

29 de septiembre de 2007


Noche de reencuentros. Cada uno llegó a su hora, unos 10 minutos tarde, otros tan solo 30. Fuimos a cenar, cena poco abundante pero aderezada de una fresca sangría. Realmente la cena importaba poco, me centré en beber sangría, posiblemente lo único de alcohol que probaría en toda la noche, el objetivo era claro.

Las risas se sucedían, cosa que no las mujeres. Cenábamos en un huerto de nabos. En aquellos momentos se corrió el rumor de que aquello iba a cambiar ligeramente. Yo era escéptico, no era plan de hacerse ilusiones. De pronto, se obró el milagro, ya se oían ladrar los perros ávidos de perras, y por partida doble.

La cena acabó, pero era solo el comienzo de lo mejor. Treinta marranos buscando su lodo particular en donde retozar. Nos asentamos en un jardín. Buen rollo, conversaciones estúpidas, botellas, pechos en su jugo; en definitiva, lo deseado.

El siguiente paso fue entrar al campo de batalla, mal llamados discotecas. Buen ambiente, buena compañía, todo andaba bien. Me encontré más gente a la que saludar, lo hice sin emotividad. Cumplí el papel de chico bueno y educado.

Tras momentos de júbilo, caí. No podía ser de otra manera, lo sabía. Cada linda señorita que me rozaba se llevaba, de recuerdo, una dulce caricia en cada nalga. No me gusta discriminar entre la derecha y la izquierda.

Al poco tiempo me cansé del jueguecito. Necesitaba algo más. Alcé la mirada, debía de buscar bien. La encontré, debía ser la elegida, ésta no puede fallar. La más fea de la discoteca, ésa era mi oportunidad. Baja, regordeta y poco pelo. La debe de chupar bien para atreverse a salir así de casa, pensé.

Me acerco a ella con la mirada fija. Poso mi mano izquierda sobre su cintura, la derecha en el brazo opuesto. Me agacho, y le susurro al oído: “Estoy sudando preciosa, ¿quieres que me pegue a ti?”. Gira la cabeza, risa pícara, me lanza un guiño. Empiezo a notar algo extraño, su mano se introduce en mi pantalón, encuentra lo deseado. Entre sonrisas, se despide musitando: “No, gracias”.

De Sexo y otras drogas

28 de septiembre de 2007

Hoy sale un artículo en El Pais- la Biblia del progre- bastante interesante. Mas que nada porque unos mas, otros menos tendremos algún tipo de dudas sobre cuestiones sexuales.

Los datos son descorazonadores, sobre todo por la poca importancia que dan los jóvenes a distintas enfermedades de transmisión sexual- Sida mediante-.

Así que me he decidió a escribir, el primero, y quizás el ultimo post serio de este blog. Lo siento.

En primer lugar, tengo una teoría. El sexo es sinónimo de mujer, por muchos factores pero lo es. En la mayoría de relaciones heterosexuales es la mujer la que marca y determina las cuestiones sexuales. No en absoluto claro, pero si en su mayor parte.

¿El motivo? Yo lo cifro en la dialéctica que ya he explicado alguna vez: en un extremo la promiscuidad sexual heredera de lo que Houllebeq llama “la revolución sexual”, que por supuesto tiene sus damnificados en la estratificación social, y por otro lado la tradición judeocristiana , la mayor fabrica de mitos sobre el sexo de la historia. Al final ambos términos se solapan: someten al sexo a una consideración e importancia que no tiene. Y esto tiene poca lógica, porque para la principal función del sexo- o sea la reproducción- lo fundamental es la eyaculacion del hombre. Por eso, en muchas ocasiones esta tiene más importancia que la femenina

La posición de la mujer ante el sexo, se define siempre dentro de un continuo. Un continuo que va desde la promiscuidad más desaforada a la estrechez más candida. Y esto repercute en la consideración del sexo en la sociedad.

También considero que hay tres elementos que son fundamentales en el actual modelo sexual, que es curtidor como digo de dos tradiciones: la tradición burguesa posmodernista del hedonismo y el no pensar, y la tradición judeocristiana de represión y celibato radical. Esos tres elementos son:

- la consideración de la virginidad como un punto nodal en el desarrollo de la sexualidad

- la absoluta ignorancia ante las cuestiones relativas a la práctica del sexo.

- La consideración del sexo como elemento creador en la relación de pareja. Es decir, como componente independiente y fundamental de la relación de pareja. Cuando es fundamentalmente la materialización del sentimiento y el amor en el plano físico, dentro de la dialéctica de la tesis (contacto físico)- antitesis (sentimiento, cariño, amor)- síntesis (acto sexual).


Desarrollare algo estos tres elementos. La virginidad es una tradición bastante antigua- aun de moda en ciertos fundamentalismos, incluido el cristiano- y tenía una clara función: asegurar que la herencia del hombre pasara a sus hijos. Es decir, si la mujer con la que se casaba el hombre era virgen, se aseguraba que los hijos que de ella nacían serian de ese hombre. Esta virginidad además debía ser redondeada con la función social de los eunucos de evitar la infidelidad. Resulta curioso que ambas tradiciones de un claro componente machista- comienzo del patriarcado y la propiedad privada- sean aun referencia para tantas mujeres que se consideran feministas. ¡Que atrevida es la ignorancia….!

Por su parte la ignorancia ante cuestiones sexuales, proviene también- claro esta- de una tradición anterior. Sobre todo la que considera que hablar de sexo es algo feo y de plebeyos. La falta de comunicación ante el sexo- incluido en la pareja- provoca que en muchos casos: la insatisfacción sexual, sea junto al fracaso escolar el mayor problema de los jovenzales.

Esa ignorancia por ejemplo se muestra en la importancia que da la mujer a la penetración...De esa ignorancia, nace el gusto de la mujer hacia lo falico, a la penetración Dios mediante en vez de a la masturbación. Lo que por supuesto provoca una estimulación indirecta, en la mayoría de los casos. No de todas las mujeres, tranquilícense, las hordas de feministas radicales “guini de pu”.

Todas estas consideraciones, que se verían eliminadas por una superación social de los miedos y prejuicios ante el sexo. Lo cual le restaría a su vez la importancia social de la que disfruta. Como digo, estas consideraciones deben ser fruto de una compleja interacción entre sociedad e individuo. En la que los programas de educación sexual- y no solo de cómo ponerse un condón- tengan función primordial. Además que se entienda la prevención como el primer tratamiento para la cura

Negros nubarrones nos esperan mientras. Por un lado, preenjuician y malmeten contra el que el sexo lo ve con naturalidad, y por otro lado aprovechan ese “estado de opinión” que crean para enriquecerse con sus complejos de coños y pollas calientes deseosas de ser acompañadas en su misión libidinosa.

Edito: Ayer me decian que podiamos hacer alguna labor de pedagogia. Pues mira por donde la voy a hacer. Dejaos las tonterias de la "marcha atras" y del "solo la puntita" y follar con metodo anticonceptivo, y condon siempre que no sea pareja habitual. Ya sabeis que el metodo mas seguro es la pildora anticonceptiva+ condon- mas calcetin si es una lumi sidosa-. Y dejaos los rollos del "aqui te pillo..." que molan en las pelis pero os pueden joder la vida. Al final cansan. Y ya sabeis, a confesarse todas las semanas por desvergonzados y lujuriosos

Mis noches en la gran urbe.

19 de septiembre de 2007



Yo vivo en un primero, solo. Desde mi habitación controlo la calle, veo y oigo lo que ocurre, desde el orgasmo más ahogado al vómito más agudo.

La luz de mi habitación es demasiado intensa, paso las noches con el alumbrado público. Contemplo escondido gente que, alcoholizada, muestra su escondida simpatía hacia un sexo opuesto exuberante y distraído.

Ellas se contonean, sonríen, se sienten diosas, mientras el macho sigue a lo suyo, se cree importante, triunfador; y, en verdad, no es más que un juguete de un coño caprichoso, ruleta rusa del sexo.

Es algo continuo, perpetuo. Cada cierto tiempo se oye la voz de alguna exaltada muchacha. Yo cagándome en Dios, queriendo tapar esos gritos con lo único que late en mí. Poco duran los latidos, decaen como la noche, en un baño.

Unos triunfan; otros, resignados, tachan en el calendario un día más. Yo sigo a lo mío, demasiado cobarde para salir de mi escondite, temiendo ser aquél que tacha otro día perdido. Con la esperanza de que una llamada, un susurro, un abrazo me saque de aquí.

Una noche esa llamada llegó, susurrando me pedía que no me moviera, que iba a convertir mi soledad en fantasía, mi angustia en placer, mi vida en su vida. Mientras llegaba, no sabía que hacer: me masturbo, no me masturbo, ¡oh Dios! Decidí lo segundo, no había que temer, serenidad, eso era lo que necesitaba, serenidad. En mi cabeza resonaban frases hechas, frases para no decir nada. Decidí tumbarme en la cama, mi corazón se apaciguaba, sentía calma, mi respiración se atenuaba.

Pasó una hora, ¿había sido mi imaginación? ¿Una ensoñación? No, era real, tenía que serlo, mi existencia dependía de ello. Apareció, la vi deslizarse por mi puerta. La agarré fuerte, no podía escapar. Tenía los labios húmedos, la deseaba y me deseaba. Me hablaba, no la escuchaba. Todo era perfecto.

Todas putas

17 de septiembre de 2007















Damas que rondan terrazas cercanas al mar, infantas y gigantas, negras soberbias en el musgo verdegris, joyas erguidas en el suelo pingüe de los bosquecillos y de lo jardincillos deshelados, madres jóvenes y hermanas mayores con las miradas llenas de peregrinaciones, sultanas, princesas de andares y atuendo tiránicos, pequeñas forasteras y personas gratamente infelices.

Menudo aburrimiento, la hora del "querido cuerpo" y del "querido corazón.

Arhur Rimbaud


Esa noche, quedé con ella. Como siempre me pillo a media masturbación. Las ganas de quedar aumentan cuanto más cachondo estoy. Y no lo entiendo, porque ni me agarra el rabo ni me lo come. Masajea el pubis como si fuera el brazo, y acabo dando sacudidas por si en un descuido me rozo con su mano.

Al saludarla, miraba su culo, es pequeño y no excesivamente bonito, los pantalones le vienen grandes y lo marcan mal. Aun así, me ponía mirarlo. Pensaba en agarrarlo mientras le mordía el cuello y eyaculaba en su interior. Nunca pasaba del sueño [...]

Todas las mujeres son putas, cambian de matices, unas antes de besarte ya han marcado su territorio metiendo su mano en tu pantalón, otras apenas rozan con tres deditos tu paquete. Al final, unas y otras suspiran porque las penetres. [...]

Después de muchos besos, y lengüetazos en las comisuras, baje a la parte de abajo. Las resistencias del pantalón me impedían la maniobra, pero no cejaba en mi empeño. No era gusto personal, odiaba meter los dedos en el coño de las tías, salvo cuando estaban muy depiladas, y tenían muy marcada la vagina. Muchas veces me encontré la desagradable sorpresa de tener el dedo... ¡en el culo!

De repente, paré, no quería hacer esto. Me dolía la muñeca, tenía los dedos pringosos, no había gestos de placer, parecía una muñeca hinchable. . Quería irme de allí y volver a recordar aquellas noches en las que yo miraba al techo mientras follaba sin parar con una desconocida. De la que mañana ni sabría su nombre. Escondidos en un subterráneo, masajeaban mi polla como si fuera el centro del universo.

Camine hasta casa, y sentí deseos de sacarme la polla ahí mismo y metérsela en la boca a la primera viandante que me encontrara. No estaba cachondo, pero quería hacer algo de lo que me arrepintiera, sentirme sucio por algo que de verdad mereciera...

Volví silencioso, las llaves de la puerta se cayeron al entrar. De nuevo el sillón chirriaba mientras recordaba otros tiempos